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#Maquinaria y Equipos Agrícolas
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Los 6 errores que hay que evitar al instalar un depósito flexible
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Austria Uso agrícola
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Compruebe cómo evitar errores comunes antes de instalar una cisterna flexible en su propiedad para recoger el agua de lluvia.
Instalación de una cisterna flexible: 6 errores que debe evitar absolutamente
Sequías repetidas, restricciones de riego, aumento de la factura del agua: captar y almacenar el agua de lluvia con una cisterna flexible es, sin duda, una de las soluciones más eficaces para conseguir un ahorro sostenible de agua. Sobre todo porque su instalación es especialmente sencilla, siempre que se eviten algunos escollos. He aquí los seis errores que no debe cometer para elegir bien su cisterna y colocarla correctamente.
1- Subdimensionar (o sobredimensionar) la capacidad de la cisterna flexible
Este es el punto más estratégico: una cisterna demasiado pequeña se llenará después de la primera lluvia y no cubrirá sus necesidades durante los periodos de sequía. En cambio, una cisterna sobredimensionada es más cara, ocupa más espacio y rara vez (o nunca) se llenará del todo.
Dos parámetros guiarán tu elección:
Sus necesidades de almacenamiento de agua: calcúlelas con la mayor precisión posible, teniendo en cuenta todos los usos previstos:
Riego de plantas y flores
Riego de jardines y huertos
Lavado (coche, suelos, etc.)
Uso doméstico (lavadora, aparatos sanitarios, etc.)
Llenado de estanques o cuencas
Su rendimiento potencial de agua de lluvia: para ello necesitará tres puntos de datos:
La superficie de captación (S) del tejado o tejados. Suele corresponder a la superficie del edificio.
La precipitación media (P) en tu región, en litros por m² y año.
El coeficiente de escorrentía (D), que refleja las pérdidas. Cuanto más inclinado sea el tejado, mejor será la recogida. Por ejemplo: 0,6 para un tejado plano frente a 0,9 para un tejado de tejas bien inclinado. El cálculo es sencillo: S × P × D.
En SERENA, los volúmenes estándar de nuestras cisternas flexibles van de unos cientos de litros a varias decenas de m³: elija en función de sus necesidades reales.
2 - Instalación de la cisterna en un terreno no preparado
Los baches, las piedras, las raíces o los escombros pueden perforar el revestimiento, crear puntos de desgaste y comprometer la estabilidad. El agua se estanca en bolsas, las conexiones se fuerzan y se producen fugas.
La solución consiste en preparar una superficie plana, estable y perfectamente limpia (losa de hormigón lisa, lecho de arena compactada, etc.). Recomendamos colocar un geotextil (de 300 g/m² o más; también ofrecemos esteras de suelo de PVC de 650 g/m²) para evitar la fricción y proteger de las asperezas. Nuestro manual de instalación proporciona todos los detalles necesarios.
3 - Descuidar la filtración del agua de lluvia
Del tejado al canalón, el agua de lluvia se mezcla con hojas, polvo y arena que se acumulan en los bajantes y en el depósito. El resultado: atascos, agua impura, rápido desgaste de la bomba, olores desagradables y almacenamiento contaminado. Un rebosadero mal gestionado puede incluso provocar incidentes como inundaciones, reflujo hacia el tejado o daños en el depósito.
Por lo tanto, es esencial instalar una prefiltración sencilla y accesible aguas arriba (como protectores de canalones, filtros de bajantes o cestas de malla fina). A la entrada del depósito, añada un filtro y un colador flotante en el lado de aspiración para captar el agua más limpia entre el fondo y la superficie.
4 - Elegir la bomba y las tuberías equivocadas
Una bomba de tamaño insuficiente suministrará un caudal insuficiente, limitando el riego y haciendo que el sistema sea ineficaz. Una bomba sobredimensionada consume demasiada energía, corre el riesgo de funcionar en seco y se desgasta rápidamente. Del mismo modo, las tuberías demasiado estrechas provocan pérdidas de presión, sobrecargan la bomba y acortan su vida útil.
Elegir la bomba adecuada es sencillo: una vez definidos los usos previstos (riego por goteo, aspersión oscilante, lavado, etc.), calcule la altura total (HMT = elevación + pérdidas de carga + presión deseada). Así sabrá qué bomba elegir, sumergible o de superficie.
Para las tuberías, elija diámetros apropiados (por ejemplo, PE32/PE40 para distancias largas), utilice accesorios de alta calidad (latón o acero inoxidable, con juntas nuevas) e instale un presostato o aumentador de presión si suministra a varias salidas.
5 - Ignorar la normativa legal sobre recogida de agua de lluvia
Aunque es perfectamente legal recoger agua de lluvia para uso personal, existen obligaciones legales en determinados casos. Ignorarlas puede acarrear multas.
Una cisterna flexible utilizada sólo en el exterior (regar, lavar, llenar estanques, etc.) no requiere ninguna formalidad.
Sin embargo, si utiliza el agua de lluvia dentro de su casa, hay restricciones: sólo se puede utilizar para fines no potables (por ejemplo, inodoros, lavadora). En este caso, es obligatoria una declaración en el ayuntamiento, bajo pena de sanción. Los funcionarios municipales deben poder comprobar que su sistema cumple la normativa.
Por razones sanitarias evidentes, siempre debe haber una separación física entre la red de aguas pluviales y la red de agua potable (mediante un desconector). Rotula todos los puntos de extracción con "Agua no potable"
6 - Olvidar el mantenimiento y la conservación
Las hojas y los residuos siempre se acumulan. Sin revisiones periódicas, se forman atascos, disminuye el caudal y se deteriora la bomba. Además, las instalaciones desprotegidas pueden sufrir daños por heladas en invierno, sobre todo las válvulas y los racores.
Las cisternas flexibles SERENA son fáciles de mantener. Aun así, es necesario estar alerta: realice una inspección visual cada 2-3 meses, comprobando conexiones, válvulas, filtros y coladores. Purgue la cisterna si el agua no se utiliza durante mucho tiempo.
Nuestros depósitos resisten tanto las heladas como el calor estival (siempre que el revestimiento no supere los 70 °C) y no requieren vaciado. Sin embargo, la válvula situada a la salida del depósito debe protegerse de las heladas, ya que de lo contrario podría agrietarse y tener fugas durante la descongelación. Aísle la válvula con un revestimiento protector y, si las temperaturas descienden por debajo de -10 °C, vacíe el circuito de agua en la válvula.
Conclusión
Instalar una cisterna flexible es en realidad muy sencillo... si se prevén los parámetros adecuados: capacidad, plataforma, filtración, rebosadero, accesorios y bomba. Si evita estos seis errores comunes, se asegurará un sistema de recogida de agua de lluvia seguro, duradero y eficaz, maximizará el ahorro de agua y ganará autonomía frente a las sequías.
¿Necesita asesoramiento para elegir la capacidad adecuada, calcular el rendimiento del agua de lluvia o seleccionar filtros, bombas y accesorios? El equipo de SERENA está a su disposición para ayudarle en todo momento, desde el dimensionamiento hasta la puesta en marcha.